¿Por qué Perú y Colombia emplean tiempos distintos para proclamar los resultados electorales?

20 de julio 2026

¿Por qué Perú y Colombia emplean tiempos distintos para proclamar los resultados electorales?

Tras el último proceso electoral, usuarios en redes sociales compararon los plazos que tomaron Perú y Colombia para oficializar sus resultados electorales. Aunque ambos países comienzan a contar los votos el mismo día de la elección, los procedimientos para validar y proclamar los resultados siguen etapas distintas. ¿Cómo funciona este proceso en cada país?

En Perú la proclamación de resultados requiere que concluyan todas las etapas de revisión y resolución de controversias previstas por la ley para recién oficializarlo. En Colombia, en cambio, se conocen los resultados preliminares desde el mismo día de la elección mediante el preconteo, realizado por ciudadanos que cumplen el rol de jurados de mesa. Además, en Perú las controversias electorales son resueltas por los Jurados Electorales Especiales y, en segunda instancia, por el Jurado Nacional de Elecciones. En Colombia, en cambio, las reclamaciones se presentan y resuelven en la misma comisión escrutadora.

Asimismo, existen otras diferencias entre ambos procesos electorales.

¿Cómo se obtienen los resultados en Colombia?

El sistema electoral colombiano contempla dos etapas: el preconteo y el escrutinio.

A las 4:00 pm, una vez cerradas las urnas y concluida la jornada electoral, los jurados de votación —equivalentes a los miembros de mesa en Perú — inician el conteo de los votos o preconteo que es el proceso de transmisión, consolidación y divulgación rápida de los resultados electorales el mismo día de la elección.

El resultado del conteo de votos se registra en tres formularios electorales. Uno de ellos es el acta de transmisión, empleada para comunicar los resultados a la Registraduría Nacional del Estado Civil.

Este organismo difunde estas actas a través de su página web, cuyos resultados tienen únicamente carácter informativo y permiten conocer una tendencia preliminar de la votación. Estos datos no tienen efecto legal ni constituyen el resultado oficial. En las elecciones presidenciales de Colombia de 2026, el preconteo se publicó la misma noche de la votación.

A las 4 p.m. se instalan cerca de 3.000 comisiones de escrutinio, a cargo del Consejo Nacional Electoral y las comisiones escrutadoras. Las comisiones están integradas por jueces de la república o notarios designados, quienes revisan, verifican y consolidan los resultados válidos para la proclamación oficial.

El escrutinio se desarrolla en tres niveles: municipal o distrital, departamental y nacional. En cada nivel, las Comisiones Escrutadoras consolidan los resultados de la instancia anterior hasta obtener el resultado nacional definitivo.

En el proceso electoral 2026 en Colombia, el escrutinio oficial de la primera vuelta concluyó al 100 % tres días después de la jornada electoral (3 junio de 2026). En la segunda vuelta, el proceso siguió un cronograma similar y también concluyó pocos días después de la elección.

Los partidos políticos pueden presentar reclamaciones ante las Comisiones Escrutadoras, según el artículo 192 del Código Electoral Colombiano, y estas se resuelven en la misma instancia. Por ejemplo, si detectan un error de cálculo o un borrón en el acta, las comisiones pueden subsanar la observación o rechazarla, delante de los testigos y observadores. Agotada la reclamación y el recurso no se pueden volver a presentar en instancias superiores.

Además, en el primer nivel de escrutinio (municipal o distrital), las organizaciones políticas pueden solicitar el recuento inmediato de los votos de una mesa cuando consideren que existen inconsistencias en los resultados. En los niveles superiores de escrutinio (departamental y nacional), esta medida ya no procede, debido a que estas instancias revisan y consolidan los resultados provenientes de las etapas anteriores, sin realizar un nuevo conteo de los votos de cada mesa. No obstante, los testigos electorales —equivalentes a los personeros en el Perú— y los abogados de las organizaciones políticas pueden formular otras observaciones y presentar reclamaciones durante el escrutinio.

Por último, una vez concluido el proceso electoral, cualquier ciudadano puede interponer una demanda de nulidad de los resultados ante la jurisdicción contencioso-administrativa, conforme a la legislación colombiana.

¿Cómo se obtienen los resultados en Perú?

En Perú, el proceso establecido en la ley es más largo. Una vez concluido el escrutinio en cada mesa de sufragio, los miembros de mesa registran los resultados en actas electorales, las cuales son trasladadas físicamente, bajo cadena de custodia, a la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), y copias originales a la Oficina Descentralizada de Procesos Electorales (ODPE), el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) y el Jurado Electoral Especial (JEE) competente.

Las actas sin observaciones ingresan directamente al cómputo oficial. En cambio, las actas observadas (ilegibles o con inconsistencias) son remitidas al JEE correspondiente para su revisión y cotejo con su copia del acta.

Si la observación no puede resolverse mediante este cotejo, el JEE puede disponer el recuento de votos utilizando las cédulas de sufragio, mecanismo incorporado en la legislación peruana y aplicado por primera vez en las Elecciones Generales 2026.

Además, durante esta etapa también deben resolverse los recursos de apelación relacionados con actas observadas y los pedidos de nulidad que presenten las organizaciones políticas, conforme a la normativa electoral. Todos estos procedimientos jurisdiccionales deben concluir antes de la proclamación definitiva de resultados. Estos mecanismos se sostienen en las leyes electorales, aprobadas por el Congreso de la República.

Entonces, ¿por qué la proclamación toma más tiempo en el Perú?

La principal diferencia radica en que, antes de proclamar oficialmente a los candidatos electos, el sistema electoral peruano debe culminar todos los procedimientos jurisdiccionales previstos por la ley, garantizando el debido proceso y el derecho de las organizaciones políticas a impugnar o solicitar la revisión de determinadas decisiones.

En Colombia, en cambio, los organismos electorales tienen carácter administrativo. Así, el procedimiento de escrutinio y proclamación tiene una estructura distinta y el proceso electoral presidencial demora menos porque las reclamaciones se pueden presentar y resolver en la misma comisión escrutadora, sin que se derive a otra instancia.

Adicionalmente, el número de personas e instancias que intervienen es mayor. Son casi 3.000 comisiones que revisan y escrutan 60 mesas en promedio.

En conclusión, la diferencia en los tiempos de proclamación responde a que ambos países aplican marcos legales, mecanismos de revisión y procedimientos electorales diferentes.